Villaverde de Duero
Un municipio entre ríos donde la historia de la Cartuja de Aniago cobra vida en cada rincón de su patrimonio y naturaleza.
BIC, Recursos Naturales y Curiosidades
BIC
Destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Visitación, que custodia retablos y bustos relicarios procedentes de la histórica Cartuja de Aniago.
Recursos Naturales
Su término está delimitado por los ríos Duero y Adaja, creando un paisaje de riberas, bosques de pinares y fértiles campos de labranza.
Curiosidades
Villanueva forma parte de las Rutas de Delibes y de la Ruta Europea de Carlos V, quien residió 10 días en la desaparecida Cartuja de Aniago.
HISTORIA SAGRADA
Crónica de la Cartuja de Aniago
Los vestigios de la Cartuja de Aniago representan uno de los capítulos más fascinantes del patrimonio vallisoletano. Hoy, la Iglesia de Nuestra Señora de la Visitación hereda su legado espiritual y artístico.
Entre sus muros se conservan restos mudéjares y la venerada imagen de Nuestra Señora de Aniago, centro de una antigua e histórica romería que atrae a peregrinos de toda la comarca. La sobriedad de su arquitectura esconde la riqueza de las piezas recuperadas de la antigua cartuja, como bustos relicarios que narran siglos de devoción.

“La Cartuja de Aniago fue un epicentro de espiritualidad y poder en la ribera del Duero.”
Huellas de Prosperidad
El esplendor de los siglos XVII y XVIII, impulsado por las excelentes cosechas, se manifiesta en las nobles fachadas de ladrillo y los escudos nobiliarios que jalonan nuestras calles.
Residencias de Linaje
Las casas de Tomás Andres Guerra, Juan Santos y Francisco González Cacho de Villegas son testimonios vivos de la hidalguía local, conservando sus portadas de ladrillo y heráldica intactas.

El Tiempo Grabado
El antiguo Colegio de San Ambrosio conserva un magnífico reloj de sol, símbolo de la precisión y el ritmo pausado de la vida en la ribera.

Palacio de los Marqueses
Coronando el urbanismo civil, el Palacio de los Marqueses destaca por su presencia institucional y su arquitectura robusta, reflejo del poder económico que las tierras del Duero proporcionaron a la nobleza castellana.
















